LOS PADRES COMO EDUCADORES MORALES
"Aprender a pensar, entender el verdadero sentido de la libertad, respetar a los otros, amar, tener confianza en sí mismo... no son fórmulas estrictas de un decálogo de ética y moral. Pero son un principio de vida y nuestros hijos tienen derecho a saberlo."
Fernando Savater
La educación moral debe impartirse en la casa. Sin embargo, es necesario que haya una colaboración activa entre familia , Hogar Comunitario y escuela.
Antes de que los padres o educadores puedan contribuir al desarrollo moral en los niños, necesitan tener una idea clara de lo que es moralidad:
La esencia de la moralidad es el respeto por sí mismo y por los otros, por los derechos, dignidad y valor de los demás.
A continuación señalamos siete aspectos que consideramos importantes para que nuestros niños y niñas adopten ciertas pautas de comportamiento que manifiestan respeto y consideración hacia sí mismos y los demás
1.FOMENTAR EL RESPETO MUTUO
Una de las más impórtantes lecciones que un padre puede enseñar a sus hijos es que la moralidad es un sendero de doble vía. El respeto es mutuo. Haz para los demás lo mismo que te gustaría que hicieran para tí.
2. DAR BUEN EJEMPLO
Los niños están influidos por lo que ven en otros. Es importante que los padres sean conscientes del ejemplo que dan a sus hijos y que esten pendientes de las influencias a las que esten expuestos fuera de la casa.
3. ENSEAR HABLANDO
Partimos del hecho de que los niños son seres pensantes, por lo tanto si les hablamos y razonamos con ellos realizaremos una labor muy valiosa: transmitir valores.
4. AYUDAR A LOS HIJOS A QUE APRENDAN A PENSAR POR SI MISMOS
Es necesario criar niños con criterios morales que los capaciten para pensar por sí mismos.
Podemos compartir lo que creemos o pensamos con los niños, así ellos tendrán contenidos valorativos sobre los cuales pensar y podrán expandir y afianzar su propio razonamiento moral.
5. AYUDAR AL NIO A QUE ASUMA RESPONSABILIDADES
La idea es formar niños que contribuyan al interior de la familia dándoles responsabilidades que estén de acuerdo con su edad y sus capacidades. De esta manera los niños crecerán, desde pequeños, con una conciencia de participación dentro de un grupo humano.
6. INDEPENDENCIA Y CONTROL EQUILIBRADOS
Hay que lograr un equilibrio entre la necesidad de independencia del niño y el afán de control de los padres.
Debemos ser concientes de que lo que les enseñamos los va preparando poco a poco para valerse por sí mismos.
7. AMAR A LOS HIJOS
El amor tiene prioridad sobre todo lo anterior, pues de nada vale dar ejemplo o transmitir valores si se tiene un vacío afectivo.
El amor paternal es un factor decisivo en el camino que conduce a la madurez moral.
Tomado de: Los Padres Como Educadores Morales en el libro: El Sentido de lo Humano.Valores, psicología y educación.
Autor: Tomás Lickona
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