El Niño Aprende...
Para que los padres y educadoras aprovechen estas vacaciones trabajando con los niños en su proceso de aprendizaje, tomamos de "Los Padres son Maestros" No 22 de Educar Cultural Recreativa, los siguientes aportes.
Observando:
El observar es importante en el desarrollo del niño. Con la vista aprende muchas cosas y ¡Quiere aprender! Ayúdelo a ver más. Enséñele láminas o fotos. Hágale preguntas y felicítelo cuando acierte. Mirando descubrirá la variedad de los colores, el tamaño y dimensión de las cosas. Más adelante el niño empleará la vista para ver palabras escritas y leerlas. Le ayudará mucho en la lectura haber visto las cosas sobre las cuales lee y saber el significado de las palabras.
Escuchando:
El niño aprende oyendo hablar. Escuchando capta el significado de palabras y comprende muchas cosas. Estimúlelo para que experimente ruidos de la calle: motos, carros, aviones, gente. Enséñele las diferencias entre los ruidos de los animales. También puede adiestrar su oído con ruidos de la casa: el goteo de una llave del agua, el timbre del teléfono, el sonido de las pisadas, la música. Irá distinguiendo lo grave de los agudo, lo fuerte de lo tenue. Cuando el niño comience a leer, podrá escoger palabras que rimen y palabras que tengan sonidos parecidos. La habilidad que tengan para oír lo ayudará a leer mejor. Permítale que aprenda escuchando y déjelo que él también imite o produzca sus propios sonidos.
Oliendo y Saboreando:
Los niños están siempre husmeando. Cuando algo les parece raro, la curiosidad les hace oler o probar el objeto. El olor del chocolate o las tortas horneándose les hace agua la boca y se meten corriendo en la cocina. Ciertos olores los van alertando como el gas o el de algo quemándose. El perfume, las comidas apetitosas y las flores les huelen bien y aprenden a distinguir lo agradable de lo que no les gusta. Irá diferenciando el dulce de lo agrio, lo simple, amargo y salado. El olfato y el gusto también influyen en el aprendizaje.
Tocando:
"¡No toques eso!" Ciertamente hay objetos que pueden lastimar a los niños. Sin embargo, ellos aprenden mucho tocando. La suavidad de los gatos o el algodón, la dureza de la corteza de un árbol, lo espinoso del tallo de un rosal, lo resbaladizo del plástico y la aspereza de la lija. Tocando y palpando, el niño distingue las formas: círculos, cuadrados, triángulos. Mediante el tacto también podrá saber el tamaño, la temperatura y el peso de las cosas. Dé al niño la oportunidad de tocar y palpar objetos y háblele de ellos.
Moviéndose:
Los niños necesitan actividad constante. Todo niño debe poder correr y caminar a sus anchas; subir y bajar escaleras solo; caminar en las puntas de los pies y saltar con ambas piernas o con una sola. Los niños necesitan juegos que les ayuden a controlar los músculos. El ejércicio rítmico con música y baile ayuda al niño en el desarrollo de estos músculos.
Manipulando:
Una vez desarrollados los músculos grandes,hay que poner atención en los músculos más pequeños y finos del niño. Debe sujetar bien su lápiz y poder seleccionar y clasificar objetos: déle una caja con compartimentos (como las de guardar huevos) y haga que coloque en ella botones, tapas de botellas, fideos crudos y monedas, poniendo juntos los de la misma clase. Aprender a amarrarse los zapatos es un buen ejercicio para los músculos finos, así como hacer rompecabezas; todo esto es también un ejercicio mental magnífico. Ensartar cuentas para collares, jugar con tableros perforados, ayuda a este desarrollo. El ejercicio de los músculos más finos permitirá que la vista y las manos funcionen coordinadamente y será una gran ayuda en el futuro, cuando el niño comience a leer y a escribir.
Haciendo Cosas:
Cuando el niño hace algo emplea todos los sentidos, aun en la acción más sencilla. Recoger los juguetes, secar una superficie mojada, cuidar un animalito o una planta, son acciones que enseñan al niño. También él necesita hacer otras cosas como pasar agua de un vaso a otro, hacer tortas de barro, trepar a los árboles, meterse en los charcos después de la lluvia, o recortar la revista que tal vez usted no acabó de leer. Con todos estos juegos el niño pone en práctica su imaginación y su capacidad creativa. Se expresa, resuelve dificultades y hace descubrimientos.
Curioseando:
"Por qué mami?" A veces no sabemos la respuesta. Si el niño pregunta es porque necesita la respuesta. Debemos contestar como mejor podamos; sencillamente pero siempre diciendo la verdad. Cuando el niño se encuentre ante situaciones u objetos que le llamen la atención, le "picará" la curiosidad. El niño necesita experiencias para ejercitar su sentido, ofrézcaselas. Cuando usted se detenga pacientemente a mostrarle al niño una piedra rara o una bella flor; o cuando juntos observan las mariposas o siembran una semilita en el jardín, usted está enseñándole y contribuyendo a que desarrolle su curiosidad. Lo está estimulando a aprender.
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