Inicio
Programas
Método de Trabajo
Servicios
Publicaciones
Que esperamos
Asocio



PUBLICACIONES > Pizarrón No. 4

"PIZARRA". Periódico cuatrimestral, dirigido a Mujeres Educadoras y Líderes Comunitarios. Sus páginas centrales denominadas PIZARRÓN, introducen didácticamente un tema para ser trabajado como periódico mural o guía práctica en actividades educativas comunitarias.

Propuesta Pedagógica

Historia Educativa:
Nadie arranca una labor educativa desde cero porque todos contamos con un pasado cargado de elementos positivos y negativos, que aprendimos como hijos, alumnos o padres. Debemos hacer conciencia de esa historia por ser una materia prima con la que arrancamos nuestra labor como educadoras. Así por ejemplo, una persona puede asumir el castigo de manera negativa considerando que de la misma forma debe educar con violencia a sus hijos o alumnos; otra persona puede aprender de esta experiencia positivamente considerando el maltrato como obstáculo formativo para los que tiene a su cargo. Por esto, hay que seguir construyendo historia pedagógica aprovechando los valores del pasado y reconociendo lo que hizo daño, para continuar aportando en el camino educativo de los niños y de la misma educadora. Esta labor realizada en equipo, recordando y compartiendo la propia historia con otras compañeras, puede resultar más enriquecedora.

Amor y Ternura
Vivimos en una sociedad violenta que tiene que ser transformada mediante relaciones pedagógicas distintas de las que aprendemos en los espacios donde nos relacionamos: en el trabajo, la casa, la escuela, etc. Establecer relaciones de amor significa construir personas capaces de amar, perdonar, tolerar, respetar al otro, aceptarlo como es, entenderlo, ponerse en el lugar de él y ser solidario. Relaciones de ternura significa cuidado del otro, dejar que sus sentimientos afloren, permitiendo que el niño conozca el mundo no solo a través de la mente sino del corazón, que estimule sentidos subvalorados como el tacto y el olfato y todo lo que sea sensibilidad. Tanto el amor como la ternura se deben incentivar y cultivar en niños como en niñas. La persona educada en el amor y la ternura se aceptará como es y reafirmará su autoestima. Una pedagogía llena de amor y ternura se alcanza facilitando espacios de comunicación y de expresión de la sensibilidad.

Observación y Evaluación
La observación es una herramienta metodológica que la educadora puede aprovechar para conocer cómo es el desarrollo evolutivo del niño. Esta metodología es propia de los llamados psicólogos evolutivos como Piaget. Consiste en sacar pautas de desarrollo haciendo un seguimiento niño por niño según edades, por un tiempo determinado durante el cual se anota lo que se observa de su comportamiento. Una vez recopilada la información, la educadora confronta los resultados de un niño con el otro y al ir evaluando sacará una serie de conclusiones. La Madre o Jardinera Comunitaria descubrirá en qué etapa va el pequeño y podrá trazarse metas u objetivos a mediano y largo plazo, para estimular donde el niño tenga carencias o aciertos. Esta actividad se enriquece confrontando las observaciones y evaluaciones propias con las realizadas por otras compañeras de trabajo, para descubrir similitudes o diferencias. Esto permitirá planear en grupo caminos hacia donde se quiere dirigir el trabajo pedagógico.

El Juego
La forma natural y propia como el niño o niña aprende, entra en contacto con el mundo, percibe la realidad y se afianza en su personalidad es el juego. Por esto la educadora debe aprovechar el juego como instrumento metodológico mediante el cual puede enseñar cualquier cosa al pequeño. Es valerse de una actividad vital y cotidiana mediante la cual el niño puede actuar precisamente como niño, se autoafirma, propone, conoce su cuerpo y el de los demás, explora el espacio, se expresa, aprende y sugiere reglas o normas de comportamiento, establece relaciones de socialización con los demás, desarrolla su motricidad, lenguaje, capacidad de expresión, creatividad e imaginación, se recrea y divierte. El juego entrega nociones de lateralidad, ritmo o coordinación y facilita la expresión oral, musical, dancística, teatral, plástica y afianza valores como el trabajo, la libertad, la participación, la cooperación, etc.

Valores Culturales
La actividad pedagógica debe ayudar a afianzar la identidad del niño aprovechando los valores culturales del pasado para recrearlos con él. Recuperando juegos, rondas, tradiciones orales (trabalenguas, cuentos, coplas, retahilas, adivinanzas, cantos, oraciones, etc) ritmos musicales, carnavales, bailes, artesanías y tradiciones que conocen los mayores, podemos desarrollar muchas facultades en el niño, similares a las descritas en el Juego. Permitiendo que el infante acceda a las manifestaciones culturales propias de su región y de otras zonas del país, él descubrirá la riqueza y variedad que conforma nuestra tierra, aprenderá a convivir con la diversidad, afianzará su nacionalidad, recibirá elementos históricos para comprender su realidad y permitiremos que se acerque a las expresiones artísticas e impulse con dinamismo nuestra cultura.

Participación y Democracia
Este punto está especialmente relacionado con la pedagogía política. Como dice la boliviana Domitila Chungara, el niño desde que nace es político y la primera manifestación de ello es el llanto como protesta o exigencia de que se le reconozcan sus derechos. Educar en la participación significa facilitar que el niño haga propuestas, confronte sus ideas con las de los demás, manifieste sus desacuerdos y llegue al consenso. En tanto facilitemos este espacio iremos permitiendo que el niño como ciudadano conviva en un ambiente democrático donde es tenido en cuenta, se le respetan y garantizan sus derechos y a su vez el respeta los de los demás, propone y acepta normas de convivencia.

La información de estos Pizarrones puede ser usada citando la fuente.

Volver al indice de Pizarrones

SERVICIO COLOMBIANO DE COMUNICACIÓN - SCC.
Personería Jurídica 059 de Enero 13 de 1988
Carrera 16 No. 39A 78, Tel. (571) 3203900 - 3406069
Fax (571) 2881581
Apartado 50801
E-Mail: scc@colnodo.apc.org
Bogotá, Colombia